Los calambres pueden afectar cualquier músculo del cuerpo,
pero son más comunes en las piernas, pantorrillas, muslos, pies y en las manos.
Los calambres son espasmos musculares involuntarios o
contracciones que generan bastante dolor, que en algunas ocasiones logran sacar
las lágrimas, estos pueden aparecer de improviso y en ocasiones inmovilizan con
su incontrolable padecimiento. Para ayudarte a aliviar sus apariciones o sus
molestias a continuación te presentamos algunos remedios caseros, para que les
saques provecho.
Lo mejor para evitar calambres es sin duda saber
prevenirlos. Según el sitio mejorconsalud.com, para ello es ideal mantener en
un nivel adecuado los electrólitos, y los niveles de potasio. ¿Y cómo lo
hacemos? te preguntarás. Muy fácil. Por las mañanas prepárate un batido o licuado
a base de guineo, kiwi y medio vaso de agua. Bébelo poco a poco. Verás como de
este modo pasas la mañana de un modo excelente, y además bien nutrida. Y tus
calambres desaparecerán.
Puede que te hayas decidido a hacer algo de ejercicio al
día. Salir a correr, hacer algo de natación, está muy bien. Pero ten en cuenta
que debes calentar tus músculos, estos no pueden empezar a trabajar de pronto
de un modo tan intenso si primero no has hecho unos pequeños estiramientos con
los cual ir calentándolos. Recuerda también no hacer cambios bruscos de
intensidad en tus ejercicios.
Ve progresivamente subiendo de nivel. De esta
manera irás preparando al músculo y evitarás caer en fatiga extrema. Ahí donde
siempre aparecen los calambres.
Decile no a los calambres nocturnos: es muy fácil decirlo, pero
¿cómo conseguir pasar una noche tranquila sin calambres en las piernas?. Pues
bien, en la noche antes de ir a la cama, toma un buen baño con agua caliente y
después, date unos masajes en las piernas con aceite de eucalipto o de romero.
Estos aceites puedes encontrarlos en tiendas especializadas de medicinas
naturales, y según el sitio mejorconsalud.com, son maravillosos para favorecer
la circulación, tonificar y aliviar el dolor de las piernas cansadas. Pruébalo
y verás como se reducen tus calambres nocturnos.
El vinagre de manzana sirve tanto para uso interno como
externo. Es un gran tonificante, propicia la correcta circulación y es un
aliado magnífico para el dolor muscular. Puedes hacerte masajes con él a media
tarde en las piernas, de ese modo conseguirás dormir mejor. E igualmente,
puedes prepararte una bebida excelente para evitar calambres en otras zonas
como por ejemplo en las manos. Se trata de un té que se realiza con una
cucharadita de hojas de frambuesas rojas y una taza de agua hirviendo.
Deja
reposar durante unos 10 minutos, para después, poner media cucharadita de
vinagre de manzana y un poco de miel. Puede que te parezca un tanto extraño,
pero se trata de un remedio muy antiguo para reducir calambres. Si te atreves
con él, toma dos tazas al día. Verás como te va bien.
Para aliviar también un calambre en la pantorrilla, la
persona debe ponerse de pie y poner su peso del lado de la pierna con el
calambre mientras dobla levemente la rodilla.
También puede ayudarte poniéndote una bolsa con el hielo en
la parte afectada por el calambre.
– Otra opción es masajear suavemente la parte afectada ya
sea con la mano o con un paño o una toalla mojados con agua caliente.

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