jueves, 30 de junio de 2016

¿Por qué vale la pena hacer flexiones de brazos?

Las flexiones de brazos es uno de los ejercicios físicos más populares. Son ideales para la construcción de los músculos del pecho, hombros, brazos, y otros músculos del tronco, incluyendo los músculos abdominales.


Las flexiones de brazos son utilizadas en los entrenamientos tanto de fuerza como de resistencia, así como para el desarrollo físico general en las escuelas, son utilizadas también por los deportistas y las fuerzas armadas. Su ventaja es que no requiere ningún equipo especial y, se pueden hacer en cualquier lugar y son muy eficaces. Si terminas nuestro programa, tu fuerza y resistencia se incrementaran enormemente. Además, si lo deseas, puedes lucir una gran figura y buen estado de ánimo durante mucho tiempo con sólo hacer flexiones de brazos con regularidad, te ocupa sólo unos breves minutos al día y los resultados pueden ser muy satisfactorios.


El entrenamiento ocupa sólo unos breves minutos al día, y los efectos se pueden sentir muy rápidamente. Tu fuerza y resistencia irán mejorando día a día.

miércoles, 29 de junio de 2016

Siete consejos para salir a correr en días de frío

Que las bajas temperaturas no sean impedimento para no entrenar. Prestá atención a las cosas que tenés que tener en cuenta a la hora de vestirte y planificar la sesión.


Arrancó una semana fría, con mínimas de 11° y máximas que no superarían los 16°, de acuerdo al Servicio Meteorológico Nacional. Las bajas temperaturas, sin embargo, no tienen por qué ser un impedimento para salir a correr. Solamente hay que tomar ciertos recaudos para realizar actividad físicas sin complicar la salud. Por eso, te dejamos 7 consejos para que puedas desarrollar tus entrenamientos sin terminar lesionado o enfermo.

Entrada en calor: es una parte fundamental. Los músculos están más fríos y acortados en esta época. Una correcta entrada en calor dispone al cuerpo para la actividad física, eleva la temperatura corporal y previene lesiones en articulaciones, músculos y tendones. Si la temperatura es inferior a los 5°, conviene realizar el calentamiento del cuerpo bajo techo.

Vestite por capas: si no sabés si te estás abrigando lo suficiente o demasiado, optá por las capas. Una buena opción es una camiseta térmica (preferentemente mangas cortas), una remera mangas largas de material sintético y/o un rompeviento fino. Si las temperaturas son demasiado bajas podés sumar un abrigo más. El cuerpo una vez entrado en calor, alcanza una temperatura de +10° con respecto a la temperatura ambiente. Es decir, que si la temperatura es de 6°, el cuerpo luego sentirá 16°. Nunca te pongás nada de algodón ya que absorverá la transpiración y te terminarás enfermando.

Protegé garganta, pies, cabeza y manos: la garganta sufre más con el frío, sobre todo en entrenamientos intensos, donde tendemos a respirar por la boca. El aire, al no pasar por la nariz, no se calienta, lo que hace que entre directamente frío. Intentá, al menos al principio, respirar por la nariz, para hacer ese calentamiento de las vías aéreas superiores. El frío también entra por los pies y se escapa por la cabeza en forma de calor. La cabeza y el tronco, son los lugares donde se disipa mucho más el calor, por esto también hay que mantenerlos abrigados. Después del entreno, mima a tu garganta irritada con alguna infusión caliente y miel.

Aprovechá para salir a correr con sol: cuando comienza a anochecer las temperaturas comienzan a bajar y se nota. Correr con los rayos del sol, nos protegerá y tendremos una sensación más agradable al correr. Si no podés, por cuestiones laborales, corré alejado de los autos y con materiales refractivos (en las zapatillas, camperas, remeras o gorros) para ser visualizados en la oscuridad de la noche.

Hidratación: por el frío, generalmente se no percibe la sensación de estar perdiendo líquido por sudoración. Por eso, es muy importante hidratarse tanto como si fuera verano. Siempre se debe llevar ropa seca, para cambiarla luego de hacer ejercicio.

Elongación después del entrenamiento: lo mejor es buscar un lugar cerrado para estirar los músculos luego del entrenamiento ya que el cuerpo baja su temperatura muy rápidamente. Así reducirás el riesgo de lesionarse o de resfriarte.


Días imposibles, soluciones alternativas: si las temperaturas son muy bajas, correr al aire libre se puede convertir en toda una hazaña. Para esos días, se pueden buscar soluciones alternativas, como correr en la cinta del gimnasio, hacer una clase de spinning, aprovechar para entrenar la fuerza o hacer estiramientos en casa.

martes, 28 de junio de 2016

¿Cuáles son los beneficios de subir escaleras? ¡Conócelos aquí!

Aunque el ascensor ahorra mucho más tiempo, subir las escaleras del trabajo o de casa tiene sus ventajas. Este ejercicio al ser aeróbico ayuda notablemente a mejorar la capacidad pulmonar y la salud cardiovascular, entre otros beneficios que te contaremos a continuación.


¿Qué ventajas tiene subir escaleras?

Subir escaleras a diario aporta una gran cantidad de beneficios para la salud. Por tanto si tienes pereza para ir al gimnasio, de ahora en más comienza a realizar ejercicios en casa. Si te acostumbras a llevar a cabo este gesto cotidiano podrás mejorar tu condición física y fortalecer tus piernas. Subir escaleras es útil para quienes quieren perder peso, porque el organismo logra quemar más cantidad de calorías que las que se ingieren por lo que necesita acceder a las calorías depositadas en el tejido adiposo para poder continuar haciendo esta actividad.

Por tal motivo, el organismo comienza a producir hormonas para activar la lipólisis, que es un proceso metabólico que transforma a los triglicéridos del tejido adiposo en glicerol y ácidos grasos para cubrir las necesidades energéticas.

Además de ayudarte a adelgazar, subir escaleras disminuye el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y crónicas como por ejemplo la diabetes. También es bueno para reducir el nivel de colesterol malo en sangre, combatir la celulitis y decirle chau a las várices.

¿Es más efectivo subir o bajar escaleras?

Si te quieres ejercitar, subir o bajar escaleras es igual de efectivo para mantener al cuerpo saludable, aunque no se trabajan los mismos músculos. Cuando se sube una escalera se trabajan los glúteos, los gemelos y los cuádriceps, mientras que cuando se baja, solo los cuádriceps son los que se esfuerzan por controlar la atracción de la gravedad.

Por ello, combina ambos ejercicios al menos 3 veces por semana durante 30 minutos para tonificar tus piernas, afinarlas y perder peso. Sube de puntillas, de a dos escalones o con un solo pie, salta como rana, corre, eleva las rodillas o lleva los talones a los muslos.


El cardiólogo Pedro Ureña aconseja consultar con el médico antes de comenzar esta u otra rutina de ejercicios si se tienen lesiones en las rodillas, caderas o problemas ortopédicos.

lunes, 27 de junio de 2016

CrossFit: 10 recomendaciones para practicarlo sin riesgos

Ningún ejercicio físico es perjudicial para la salud por sí solo. Pero hay determinadas cuestiones a tener en cuenta antes de incursionar en él.



Lo cierto es que, tal como apuntan médicos y especialistas, ninguna actividad ni disciplina es peligrosa en sí misma, sino que su nocividad depende de factores fundamentales a tener en cuenta.

El Crossfit, un entrenamiento intenso

El crossfit fue creado en 1995 por Greg Glassman, en Estados Unidos. Comenzó siendo utilizado por las tropas de elite, los deportistas de combate y de alto rendimiento. Pero luego se diversificó al resto del mundo.

En Argentina, el primer box (así se le llaman a los gimnasios que se dedican a esta disciplina) abrió en 2008. En 2005 había 18 gimnasios en todo el mundo y hoy son más de 2.000.

El CrossFit combina ejercicios provenientes de la gimnasia deportiva, levantamiento olímpico, levantamiento de pesas rusas y actividades mono-estructurales como correr o remar.

"Nosotros tenemos clases de 20 o 25 personas que duran una hora", explica a DiarioPopular.com.ar Hernán Dri, dueño del box CrossFit Tropa, de Vicente López. Luego de la explicación de las técnicas, se plantea el "desafío del día", que consiste en, por ejemplo, hacer una cantidad específica de repeticiones en un lapso. 

Se trata de movimientos funcionales, que varían constantemente y que son ejecutados a alta intensidad. Se busca desarrollar diferentes destrezas físicas, como fuerza, potencia, velocidad, coordinación, resistencia cardiovascular y muscular, equilibrio, flexibilidad, agilidad y precisión.

"No es cierto que sea un entrenamiento militar, aunque ese haya sido su origen. La realidad es que puede practicarlo cualquier persona", destaca Dri.

"La diferencia con las rutinas de un gimnasio es, justamente, que no hay rutinas, sino que vos manejás tu ritmo, según tu propia resistencia", detalla.

En lo que no hay diferencias es en la preparación necesaria para practicar esta disciplina: cualquier persona que esté apta para realizar actividad física puede arrimarse a una clase de CrossFit.

10 tips a tener cuenta a la hora de encarar un box o un gimnasio

1. Antes de comenzar, realizarse un apto médico. No sólo porque cualquier establecimiento habilitado lo requiere, sino para cuidar la propia salud.

2. Utilizar ropa y calzado adecuado, confortable para la práctica de ejercicio físico, que permita la transpiración.

3. Hidratarse antes, durante y después de realizar ejercicio físico.

4. Realizar un calentamiento de unos 8-10 minutos.

5. Realizar ejercicios de estiramientos de la musculatura antes, durante y después de su entrenamiento.

6. Asegurarse de ejecutar correctamente los ejercicios. Una mala ejecución puede ocasionar lesiones o sobrecarga de la musculatura.

7. Evitar bloquear las articulaciones durante los ejercicios de tonificación muscular.

8. Si el objetivo es perder peso, combinar el trabajo cardiovascular (30-40 minutos) con el entrenamiento de fuerza.

9. No utilizar fajas u otras prendas diseñadas para evitar la transpiración. Estos elementos provocan un severo aumento de la temperatura corporal que ponen en riesgo la salud.

10. Llevar una dieta equilibrada acorde con la actividad física y los objetivos del entrenamiento. Pedir asesoramiento.

Fuente: Diario Popular.

sábado, 25 de junio de 2016

¿Desayunar o no antes de hacer deporte para perder peso?

El desayuno es una de las comidas más importante del día. Si salimos a hacer deporte temprano y queremos seguir perdiendo peso, ¿qué debemos hacer? ¿Desayunar o no desayunar? ¿Qué debemos tomar? O por el contrario, ¿qué no debemos tomar?


Salir a hacer ejercicio con el estómago vacío no debe ser una práctica frecuente entre aquellos que practican deporte, sin dejarse llevar por la suposición popular que dice que de esta manera se adelgaza más. Javier Moya, nutricionista de la clínica Promédica, advierte: “No se puede concebir una dieta de adelgazamiento sin comer”. Esto se debe a que si el cuerpo no ingiere alimentos que le  proporcionen energía no tiene suficiente fuerza para mantener un ejercicio prolongado. Antes de realizar cualquier actividad deportiva al punto de la mañana lo correcto es desayunar antes. “Hay que tener en cuenta que el cuerpo ha estado 7 horas sin consumir nada y hay que alimentarlo”, apunta el doctor Moya. El desayuno es igual de importante que la cena, en la que se deben consumir algo de hidratos de carbono y algo de proteínas.

“Hay que desayunar una hora antes de realizar el ejercicio físico”, explica nuestro nutricionista, ya que “algunos alimentos se digieren más lentamente que otros”. Para realizar cualquier actividad deportiva, estemos o no a dieta de pérdida de peso, es necesario un desayuno completo compuesto por hidratos de carbono, fruta y lácteos. Atención, porque las cantidades que se consuman de cada alimento se deben ingerir en función del tiempo y de la actividad física que se vaya a realizar. Javier Moya pone un ejemplo: “No es igual el esfuerzo físico para quince minutos de running que para correr una maratón”. Por tanto, un buen  desayuno para una práctica deportiva moderada puede ser un bol de cereales integrales con algo leche –si el organismo la tolera bien– y una manzana. Otra posibilidad es tomar una tostada con un poco de aceite, un yogur y un zumo de naranja. Además, añade Moya, es importante sumar una “rehidratación permanente puesto que ahora con el calor se pierde más agua”.

Prohibido ayunar

En cuanto al ayuno antes de hacer deporte, el doctor Javier Moya se muestra contrario ya que puede provocar desequilibrios en el organismo como bajadas de tensión y por ende mareos o náuseas. Moya hace una última recomendación: “Tras el ejercicio, comer algo rápido como una pieza de fruta o un zumo natural ya que ayudan al cuerpo a recuperar lo que ha perdido”.

LAS CLAVES:

-    Si quieres perder peso, desayuna algo de hidratos –elige entre cereales integrales tostadas o alguna galleta sin grasa–, una pieza de fruta y algún lácteo.
-    Adapta las cantidades de alimento en función a la actividad física que vayas a realizar.
-    Si vas a hacer cualquier actividad física, nunca lo practiques en ayunas, ya que no tendrás fuerzas para mantener el ejercicio y seguir perdiendo peso.
-    La hidratación continua es muy importante.
-    Repón fuerzas tras el ejercicio con una pieza de fruta o un zumo.
-    No olvides que la dieta y el ejercicio son para cuidar el cuerpo y para estar más sanos, no lo hagas castigando tu físico.

Fuente: Depormeet.

viernes, 24 de junio de 2016

El poderoso beneficio del ejercicio físico para el cerebro

Mente sana y cuerpo sano. Además de los efectos reconocidos en el sistema cardiovascular y los músculos, también tiene impacto neurológico.



Cuando cumplí 12 años, mi madre me introdujo en el mundo de la gimnasia. No era para nada popular en aquellos tiempos que una mujer hiciera una rutina de una hora, tres veces por semana, muy temprano por la mañana. Sin importar las condiciones del tiempo o si el trabajo la había mantenido despierta hasta entrada la noche, se calzaba su equipo de gimnasia, lo escondía bajo un largo tapado y partía con mi padre a la Avenida Chacabuco, donde hacía su rutina en uno de los primeros gimnasios para mujeres de Córdoba. Durante el verano, cuando terminaban mis clases, me llevaba con ella, cinturón elástico para modelar cintura y ¡a moverse! Era un rito, su motivación.
Nunca dejé de hacerlo. Me he mudado varias veces a distintas ciudades y a otro país; una de las condiciones del nuevo hogar era un buen gimnasio cerca. Así he transpirado mi camino con actividad física variada: gimnasia modeladora, aeróbica, pesas, zumba, bicicleta, caminatas. La regularidad me llevó a ir cambiando mi cuerpo y también transformando profundamente mi cerebro, para mejor.
Los efectos inmediatos del ejercicio sobre mi estado de ánimo y el proceso de pensamiento demostraron ser una poderosa herramienta de motivación. Y, como neurocientífica y fanática del ejercicio físico, he llegado a creer que estos beneficios neurológicos podrían tener una profunda implicancia para nuestra forma de vivir, de aprender y de envejecer como sociedad.
Beneficios
Vamos a empezar con uno de los más prácticos e inmediatos beneficios del ejercicio físico: combatir el estrés. El ejercicio provoca un incremento inmediato en los niveles de diversos neurotransmisores: serotonina (importante para el procesamiento emocional y la memoria), anandamida (un endocanabinoide que regula el balance emocional), dopamina (importante para la memoria de trabajo, la flexibilidad mental y el control motor) y endorfinas (liberadas en áreas frontolímbicas regulan la sensación de bienestar). Estos neurotransmisores a menudo se agotan a causa de la ansiedad y la depresión. Es por eso que correr o caminar 30 minutos en la elíptica puede mejorar nuestro estado de ánimo de inmediato, al combatir sentimientos negativos que a menudo relacionamos con factores del estilo de vida asociados al estrés.
Atención
El ejercicio mejora la capacidad para cambiar y focalizar nuestra atención. Es esa sensación de “estar enchufado” que se siente después de haber conseguido que la sangre fluya, ya sea con una caminata o luego de un completo entrenamiento de crossfit . O sea que antes de una presentación o una reunión de negocios o cualquier otra de las actividades que requieren estar en el punto más alto de atención, es óptimo realizar una sesión de ejercicio físico para maximizar estas funciones cerebrales.
Memoria
Sin duda que mi motivación favorita basada en la neurociencia es el efecto que el ejercicio tiene sobre el hipocampo, esa estructura cerebral que es crítica para la memoria a largo plazo y una de las dos áreas del cerebro donde se siguen generando nuevas neuronas a lo largo de nuestra vida.
Estudios realizados en roedores señalan que un aumento en el nivel de ejercitación física tiene como resultado una notable mejora de la memoria, porque aumenta la supervivencia de las neuronas del hipocampo y la producción de nuevas neuronas a partir de células progenitoras, un proceso que se denomina “neurogénesis”.
¿Cómo lo hace? Entre otras cosas, la actividad física estimula el aumento de un factor cerebral trófico conocido por sus siglas en inglés como BDNF (Brain Derived Neurotrophic Factor). El BDNF es una proteína que favorece el proceso de neurogénesis, la supervivencia de las neuronas y la microglia (las células inmunes del cerebro), la sinaptogénesis (formación de nuevas conexiones entre neuronas) y la neuroplasticidad. Entre 700 y 800 nuevas neuronas se agregan en cada uno de nuestros dos hipocampos por día, lo que corresponde a un recambio anual del 1,75 por ciento de las neuronas en la fracción renovada, con una modesta declinación durante el envejecimiento. Esto nos sugiere que la neurogénesis en el hipocampo adulto puede contribuir con la función normal del cerebro.
Ahora, cuando hago ejercicio, me imagino que mis niveles de BDNF aumentan en el hipocampo, estimulando el crecimiento y la funcionalidad de todas mis nuevas células hipocampales.
Educación
Todo esto debe servir como un poderoso motivador para la actividad física regular, ya que los beneficios inmediatos y a largo plazo del ejercicio sobre el cerebro tienen implicaciones aún más importantes. Por ejemplo, en la educación. El ejercicio ayuda a los estudiantes en su aprendizaje diario. Bastaría con considerar la incorporación en el sistema educativo de más actividad física y deportiva para mejorar el estado de ánimo, disminuir el estrés y estimular la capacidad de atención y la memoria del alumno.
El estudiante no solo absorbería mejor las clases de lengua o los experimentos de física y química, sino que serían mucho más felices.
Patologías neurológicas
La famosa expresión “ mens sana in córpore sano ” vuelve a tener una resonancia particular, ya que, en la actualidad la mayoría tenemos una ocupación muy sedentaria y con ritmos cotidianos que no nos permiten hacer mucho ejercicio físico. Existen estudios que indican que el ejercicio físico puede ayuda a combatir los efectos neurodegenerativos de enfermedades asociadas al envejecimiento, como el mal de Alzheimer.
Estilo de vida
La actividad física es un estilo de vida. Su efecto antienvejecimiento se atribuye a la acumulación de células jóvenes y saludables en el hipocampo, al aumento de las conexiones neuronales –fundamental en el contexto de la formación de memorias– y de la mielinización (la mielina es la sustancia que se encuentra en el sistema nervioso que facilita la transmisión de los impulsos nerviosos de unas neuronas a otras en distintas partes del cuerpo).
Por supuesto, somos muchos los que ya lo estamos practicando. Pero aquellos que aun usan la excusa de que ya es tarde por razones de edad o por factores estacionales, deberían planear un modo serio y racional para mantenerse activos y así detener, retrasar o evitar el deterioro físico y mental y ahorrarse una vejez debilitante.
Busque una motivación. ¡Piense en su BDNF!
Investigaciones
El laboratorio de la doctora Wendy Suzuki en la Universidad de Nueva York estudia cómo el ejercicio aeróbico mejora la memoria a largo plazo dependiente del hipocampo y las funciones ejecutivas que dependen de la corteza prefrontal. También analiza cómo incide en los cambios en el estado de ánimo y la imaginación y creatividad. Uno de sus objetivos es identificar de qué manera se debe utilizar el ejercicio físico para optimizar las funciones cerebrales en individuos de todas las edades y de diferentes niveles de condición física y habilidades. 
Consultada sobre el aspecto más importante de su trabajo, la doctora Suzuki respondió: “Lo más importante de estos estudios son sus amplias implicaciones para la sociedad. Me refiero a los efectos positivos del ejercicio sobre el estado de ánimo, la memoria y la atención para mejorar el sistema educativo, nuestro funcionamiento cerebral a medida que envejecemos y la función cerebral de la fuerza laboral adulta del país. Esto es lo más me apasiona e inspira de mi trabajo”. 
“El otro aspecto de nuestro estudio que es muy interesante es el hallazgo de que algunos de los efectos del ejercicio sobre el cerebro se manifiestan a largo plazo, mientras que otros son inmediatos”, añadió. 
La doctora Heidi Johansen-Berg, de la Universidad de Oxford, avanzó un poco más con sus estudios morfométricos del hipocampo. Su equipo estudió el volumen del hipocampo en un grupo de jóvenes voluntarios luego de seis semanas de ejercicio aeróbico, comparado con los que solo miraban un video. Hallaron un aumento significativo del volumen de esta estructura en los individuos activos con un patrón de cambio que vuelve a la línea de base después de un período adicional de seis semanas sin ejercicio, es decir que la plasticidad morfométrica del hipocampo se produce mucho más rápido de lo que estaba establecido. Lo interesante es la demostración del cambio en el volumen en jóvenes de entre 20 y 30 años, o sea que la plasticidad de esta área cerebral es modulada por el ejercicio aeróbico durante toda la vida y no sólo ante una atrofia relacionada con la edad. En su laboratorio se prueban también técnicas de neurorrehabilitación.
Perfil
Marta Lapid Volosin es egresada de la Facultad de Ciencias Químicas, de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), y realizó su doctorado en Neurociencia en el Instituto de Investigaciones Médicas M. y M. Ferreyra. Trabajó como profesora e investigadora de Conicet en el Departamento de Farmacología de la misma facultad. Actualmente es profesora asociada en el Departamento de Ciencias Biológicas de la Rutgers University, Nueva Jersey, Estados Unidos.

Por Marta Lapid Volosin / Neurocientífica

jueves, 23 de junio de 2016

Qué comer después de entrenar por la noche

Si entrenas por la noche, la comida de después sigue siendo importante.


Muchas personas no tienen más remedio que ir al gimnasio después del trabajo, y en algunos casos se hace tarde. Otros salen a correr cuando el sol ya se ha puesto. Con la mayoría de los gimnasios abiertos hasta la medianoche, la posibilidad está ahí, pero ¿qué debes comer después?


Por una lado, la comida después del entrenamiento es la más importante del día. Si haces intervalos, o ejercicios de fuerza, el esfuerzo físico provoca pequeños daños en tus músculos, que se deben reparar durante las horas siguientes. Esto se llama síntesis de proteínas.

Imagínate la síntesis de proteínas como reconstruir un muro que tiene grietas a causa del esfuerzo. 
Hacen falta ladrillos, y esos ladrillos son las proteínas en tu comida.

Por otro lado, el ejercicio intenso consume las reservas de azúcar de tu cuerpo (glucógeno) que se acumulan en tus músculos. Así que después del deporte tus músculos están hambrientos y necesitan algo de carbohidratos para reponer sus reservas.

La comida perfecta tras el entrenamiento es proteínas y carbohidratos, pero ¿qué ocurre si es justo antes de irte a la cama? No quieres comer demasiado para que la digestión no interfiera con el sueño, y tampoco quieres darle demasiados carbohidratos, porque durante la noche tu cuerpo usa muy poca azúcar, y toma la energía de tus reservas de grasa.

La respuesta es sencilla: si tu merienda es pequeña y tu cena es más grande, cambia el orden. Haz que tu merienda, antes de entrenar sea mayor, y tu cena mucho más ligera:

Haz una comida pre entrenamiento dos horas antes, que contenga proteínas y carbohidratos densos, por ejemplo, una ensalada de atún con lentejas.

Después del entrenamiento haz una cena ligera que contenga sobre todo proteínas, al menos 20 gramos, y también carbohidratos densos, pero en pequeñas cantidades, menos de 30 gramos, y poca grasa.

En este gráfico de la Nueva Operación Transformer lo podrás entender un poco mejor:


Aquí tienes algunos ejemplos:
-Pechuga de pollo con una papa pequeña y tomate
-Un envuelto de tortilla mejicana de maíz con fiambre de pavo, queso y lechuga
-Boniato (papa dulce) con un trozo de salmón (el famoso plato naranja, ponle hierbas encima para que sea más rico).


miércoles, 22 de junio de 2016

Los cinco principales beneficios del entrenamiento funcional

Al basarse en movimientos intensos y cortos, permite trabajar de manera más efectiva los músculos del cuerpo. Las clases duran solo 30 minutos y los resultados se ven enseguida.

Entrenamiento funcional

El entrenamiento funcional va ganando cada vez más adeptos en los gimnasios. Se trata de una forma de actividad física que, basándose en ejercicios cortos y de gran intensidad, permite generar un alto gasto calórico en poco tiempo. Contribuye a mejorar la flexibilidad, movilidad y equilibrio del cuerpo; a la vez que se queman grasas y se desarrolla masa muscular. En esta nota, Adrián Schiavello, preparador físico deportivo y director del centro de Active Functional Training nos cuenta, en detalle, de qué se trata esta práctica y los principales beneficios que aporta.
¿En qué difieren el entrenamiento funcional de las clásicas clases aeróbicas?
Este tipo de entrenamiento te permite convertir las clases tradicionales en sesiones cortas, dinámicas, efectivas y entretenidas. Cualquier persona puede entrenar funcionalmente de acuerdo con sus necesidades y objetivos. De lo que se trata es de poder utilizar los movimientos de la vida diaria adaptados a un programa planificado de entrenamiento.
Cuando hablás de clases cortas, ¿a cuánto tiempo te referís? Porque al menos me imagino que deben durar una hora, ¿o no?
Las clases son realmente cortas. Se necesitan sólo 30 minutos para terminar exhausto y, además, el alumno notará los beneficios rápidamente si entrena periódicamente y mantiene una alimentación saludable. Por éstas y más razones, cada vez más gente se suma a este entrenamiento. Atrás quedaron las viejas rutinas en las que cada persona lidiaba con distintas máquinas durante más de 90 minutos. Ahora, el cuerpo es considerado un todo, y de esa forma se entrena mucho mejor.
En las clases se suelen usar sogas, ¿cuál es el aporte de este tipo de elementos para el entrenamiento?
Se utilizan para hacer ejercicios de suspensión. Hay bandas que están colgadas del techo o de algún elemento fijo, y con ellas se puede trabajar todo el cuerpo en un sinfín de movimientos. El trabajo en suspensión requiere la tensión permanente de las sogas a través de la combinación del ángulo en que se coloca la persona y el tipo de agarre a la hora de ejercitar (se pueden sujetar tanto con las manos o con los pies). Esta actividad requiere mucha estabilidad en la zona media del cuerpo, ya que estamos "colgando" de las sogas, y una postura deficiente causaría dolor en el que lo practica. Por eso, es importante contar con personal calificado para entrenar con estos elementos.
¿Cualquiera puede realizar este tipo de entrenamiento o está orientado para personas con cierto grado de entrenamiento?
Es una actividad que puede realizar toda la población porque se puede armar un programa a medida, organizando ejercicios que van de lo más fácil a lo más difícil.

Los cinco principales beneficios:
1 - Mejora la movilidad general, tanto articular como muscular.
2 - Al entrenar movimientos, tiene un mayor gasto calórico, lo que favorece a la disminución de grasa.
3 - Trabaja músculos secundarios y adyacentes que trae como beneficio las mejoras de las habilidades motrices: agilidad, coordinación y equilibrio.
4 - Al utilizar ejercicios de rotación en la zona media, brinda mejor postura corporal.
5- Es divertido,  porque utiliza distintos materiales y movimientos  que colaboran al entrenamiento lúdico y se puede realizar en grupo favoreciendo así la integración entre los participantes.

martes, 21 de junio de 2016

Por qué no se debe hacer el mismo ejercicio físico dos entrenamientos seguidos

Quizá conozcas a algún entusiasta del running que corre siete kilómetros cada mañana o a algún adicto a la zumba que lleva tres años sin perderse una clase, pero probablemente hayas oído también que la clave para estar en forma es variar los ejercicios. Y es cierto.



Según Donald Dengel, experto en fisiología del ejercicio de la Universidad de Minnesota (Estados Unidos), cualquier actividad física resulta por lo general beneficiosa, pero cambiar de ejercicio con frecuencia es lo que puede ayudar al cuerpo a sacar el máximo partido.

"Especializarse en un ejercicio completo no es la mejor manera de entrenar al cuerpo. La variedad es lo que queremos", explica Dengel al HuffPost. Aquí está el porqué:

CAMBIAR DE EJERCICIO CON FRECUENCIA ES MEJOR PARA LOS MÚSCULOS

Hacer la misma actividad todos los días aumenta las probabilidades de lesionarse, ya que se utilizan los mismos músculos constantemente. "Imagina el caso de un runner al que le duela la cadera o los tendones isquiotibiales después de correr seis días consecutivos. Al hacer el mismo entrenamiento, se arriesga a caer en el uso excesivo de un músculo o a acabar dañándolo", cuenta el doctor Michael Jonesco, experto en medicina deportiva del Centro Médico Wexner de la Universidad del Estado de Ohio (Estados Unidos).

"Realizar una misma actividad muy repetitiva o ejercer demasiada presión sobre el cuerpo impedirá que éste se recupere de forma adecuada", prosigue Jonesco. Lo mejor es alternar los días de running con yoga o natación en vez de volver a salir a correr.

TAMBIÉN AYUDA A QUEMAR MÁS CALORÍAS

Durante el ejercicio, se suelen quemar tanto carbohidratos como grasas, ya que el cuerpo utiliza ambos como combustibles. Pero, según Dengel, al cambiar la rutina de ejercicio para centrarse más en uno de los dos, el cuerpo trabajará con más eficiencia. Las actividades físicas cortas e intensas —como pedalear a gran velocidad en una bicicleta estática— sirven para quemar carbohidratos, mientras que las actividades más prolongadas —como correr a una velocidad moderada— sirven para quemar grasas. Alternar estos dos tipos de ejercicios es la clave para que el cuerpo se recupere adecuadamente y para aumentar el rendimiento, como explica en su blog la entrenadora Jillian Michaels.



Y MANTIENE ENTRETENIDOS EL CUERPO Y LA MENTE

"Si te aburres del entrenamiento que estás haciendo, debería sonar una alarma en tu cabeza para indicar que es hora de cambiar", comenta Tara Romeo, subdirectora deportiva del Centro de Rendimiento Atlético Profesional de Nueva York (Estados Unidos).

Hacer el mismo tipo de ejercicio día tras día no solo hace que el cuerpo deje de experimentar mejoras, sino que también aburre y consigue que se quiten las ganas de ir al gimnasio, porque no representa ningún desafío nuevo.

ENTONCES... ¿CÓMO —Y CON CUÁNTA FRECUENCIA— DEBERÍAS CAMBIAR DE EJERCICIO?

Romeo y los demás expertos consultados recomiendan cambiar totalmente la rutina de ejercicio cada cuatro o seis semanas, teniendo en cuenta que hay que alternar las actividades para no realizar la misma dos días consecutivos. Cambia la máquina de musculación por las pesas cuando estés haciendo entrenamiento de fuerza, por ejemplo, o cambia la bicicleta por la natación cuando hagas cardio. También puedes variar y pasar de correr cuesta arriba en la cinta a correr cuesta abajo al aire libre para trabajar músculos distintos, sugiere Dengel.


Al cambiar de ejercicio, el cuerpo trabaja más por mantener el ritmo. En otras palabras, "se esfuerza más por adaptarse, ya sea mediante la creación de más células musculares, el fortalecimiento de las existentes o el reclutamiento de más unidades motoras musculares", aclara Jonesco. "El resultado final seguirá siendo el mismo: un mejor rendimiento y un cuerpo sano y feliz".

sábado, 18 de junio de 2016

Entrenamientos funcionales ayudan en la vida diaria

Si tienes hijos y los cargas, si usas cartera de un lado, si se te caen las llaves al piso y debes recogerlas, te colocas el cinturón de seguridad del carro o hasta el caminar, son ejercicios que tu cuerpo realiza a diario y maneja varias cadenas de músculos. Pero muy pocos le damos un entrenamiento o reforzamos esas cadenas principales de nuestra musculatura para poder tener mejor calidad de vida.


De eso se trata el entrenamiento funcional son aquellos gestos deportivos en los que trabajan los músculos involucrados en mantener la postura y el equilibrio.

Entonces se inicia por definir que es un cuerpo funcional, nos referimos a un organismo que puede llevar a cabo las funciones motoras necesarias de manera óptima para sobrellevar las cargas de la vida diaria.

En nuestra cotidianidad el cuerpo requiere de la habilidad para realizar actividades que van más allá de las 3 series por 10 repeticiones, los 200 abdominales, o los 60 minutos de trotadora que tienden a ser la regla del entrenamiento.

Es al contrario, nuestros movimientos son asimétricos, no de músculos aislados sino de manera integrada, en distintos planos simultáneos, en superficies que no siempre son planas y muchas veces sin orden preestablecido, aleatorios. De eso se trata el entrenamiento funcional; trabajar con aquellos movimientos corporales en los que se usan los músculos involucrados en mantener la postura y el equilibrio y realizar los movimientos.

Todos en combo

Está muy de moda el ejercicio funcional en redes sociales y en parques vemos grupos de personas entrenando, pero ¿sabemos quiénes podemos hacerlos? O ¿Si los grupos se manejan de manera adecuada,  para evitar lesiones?

El entrenador, Jesús Martínez nos indica que “todas las personas de cualquier edad pueden practicar entrenamiento funcional, esto debido a que  va a comenzar a trabajar con su propio peso corporal  y  nivel de destreza, si viene de rehabilitarse, trabajará en función a la lesión, de la misma manera las personas de la tercera edad, pueden hacer entrenamiento funcional porque  les ayuda con el equilibrio y a prevenir caídas. De hecho estos ejercicios son muy recomendados para las personas sedentarias y las que están en una oficina sentadas por varias horas, para compensar los efectos de la poca actividad física.  Y a además, como mejora la agilidad, coordinación, fuerza  y resistencia los deportistas incrementan su rendimiento con este tipo de entrenamiento”.

Otro factor importante antes de aplicar entrenamiento funcional es tener en cuenta que lo que es funcional para una persona puede no serlo para otra. Por esta razón se evalúa qué necesitan las personas para individualizar la práctica.

Rapidito

En cuanto a los beneficios, más allá de poder tener una vida diaria más saludable, se verán más rápido porque trabajas varios músculos, en vez de uno en uno.

Un factor importante en el desarrollo de lo funcional es lograr mayor nivel de fuerza, resistencia y potencia en nuestra Zona Media (Core) de tu cuerpo.

Debido a que la zona media es la encargada de concentrar todas las fuerzas, tanto verticales como horizontales y de torsión, pasan por  nuestro cuerpo cumpliendo una función importante en la transferencia de las fuerzas desde los miembros inferiores a los superiores en la realización de movimientos complejos.

Debido a estas transferencias de fuerzas los movimientos de brazos y piernas son más precisos y controlados cuando tenemos una potente zona media.

La diferencia del entrenamiento tradicional de pesas y el funcional, es que en el primero se entrena por grupos musculares aislados - hombros, piernas, pecho-  con el entrenamiento funcional se realiza integrando varios grupos musculares a la vez, que son los que generan los diversos movimientos del cuerpo como un todo.

“Recordemos que el cuerpo jamás mueve una articulación en forma aislada. Son una serie de articulaciones que trabajan sinérgicamente a través de múltiples planos. “No entrenamos músculos, sino movimientos” acota Martínez.

Juan Carlos Santana uno de los entrenadores referentes del entrenamiento funcional en el mundo, en un esfuerzo por resumir y ayudar a realizar ejercicios que entrenen al cuerpo para realizar aquello para lo que fue diseñado, ha dividido el movimiento humano en cuatro pilares.

Estar de pie y la locomoción
Cambio de nivel del centro de gravedad del cuerpo
Empujar y ‘traccionar’.
Rotación.

En cada esquina


El entrenamiento funcional se ha convertido en una moda, por eso vemos en parques, plazas y gimnasio grupos de entrenamientos de este tipo. Martínez comenta que es importante hacer los ejercicios correctamente para evitar lesiones. “Lo primero que debes saber es; para qué, porqué  y para quién se aplica el entrenamiento funcional. Luego chequea que el entrenador haga diferencias en las personas; a esto me refiero, que las personas de tercera edad tiene un trabajo diferente, los que vienen rehabilitados de una lesión otra,  y lo más importante es comenzar por lo básico”. Además es un tipo de entrenamiento que siempre puede ser muy variado, motivante y retador. 

miércoles, 15 de junio de 2016

Cinco cosas que deberías hacer antes de entrenar

Las reglas de oro que harán que tu esfuerzo rinda el doble, evites complicaciones y disfrutes la actividad.

Trazar una rutina antes de entrar de la sala de entrenamiento puede ampliar el beneficio de la práctica deportiva. Hábitos como ajustar el horario de la dieta hacen que el valor de tu sudor se multiplique. Y un programa de estiramientos adecuados contribuirá a que el ejercicio resulte más agradable y a prevenir las lesiones.

1 - Comé antes de entrenar

Si buscás un aliado contra el cansancio cuando el cuerpo trabaja a pleno rendimiento, lo encontrarás en la cocina.

Comer unas horas antes de poner el organismo en marcha mejora las perspectivas de entrenamiento. “Lo ideal es realizar una comida rica en hidratos de carbono complejos y proteínas dos o tres horas antes del inicio de la actividad”, indica el Dr. Zigor Montalvo Zenarruzabeitia, responsable de rendimiento del Centro de Medicina del Deporte de la Agencia Española de Protección de la Salud en el Deporte.

Aunque todo depende del tipo de ejercicio y de su duración, gracias a la ingesta aumentan las reservas de glucógeno que, según cuenta el experto,  “proporcionan la energía necesaria para la óptima realización de la actividad física”. Sobre todo se indica en disciplinas de resistencia.

Huevos pasados por agua, tortilla a la francesa sin materia grasa, puré de papas y verdura fresca o rehogada son algunas de las recomendaciones de la Guía de Alimentación en el Deporte de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (España). Se aconseja también la fruta fresca, una pequeña cantidad de nueces o compota.

2 - Recordá hidratarte adecuadamente

Aunque el cuerpo pueda resistir varios días sin comer, con la hidratación no ocurre lo mismo. Según indica la Guía de Alimentación en el Deporte, la pérdida de tan sólo un 10% del agua corporal supone un grave riesgo para la salud. Y es en el tejido muscular donde se almacena la mayor cantidad de agua, hasta un 72% de su peso.

Si los líquidos en el cuerpo no son suficientes, el rendimiento físico se verá perjudicado, tanto si se trata de deportes de alta intensidad a corto plazo como prolongados.

“Por norma general se recomienda tomar unos 500 ml de bebida isotónica durante la hora previa al inicio del ejercicio”, incide el dr. Montalvo. Aunque en entornos cálidos y húmedos habría que incrementar la cantidad hasta los 700 ml.

Asimismo el médico recomienda cuidar la hidratación también durante los días previos a la realización del deporte.



3- Suplementá según el objetivo

Tanto si la actividad a practicar resulta extenuante, como si buscás quemar grasas, los suplementos pueden ser tus aliados. “Hay que diferenciar y tener claro la finalidad del uso de cada uno”, comenta el doctor.

Los que contienen cafeína ayudan a retrasar el cansancio. “A dosis de 300 mg y previa habituación progresiva provocan un retraso en la aparición de la fatiga central”, dice el especialista, que aclara cómo esta sustancia pospone la orden de cansancio que el cerebro le manda al músculo.

Si lo que se pretende es eliminar grasas, el compuesto más indicado es la L-Carnitina. “se utiliza para favorecer el metabolismo graso como sustrato energético a la hora de la realización de actividad física. Es decir, favorece la pérdida de grasa”, argumenta.

4 - Planificá la sesión

Para quienes entrenan en solitario, como los runners o los amantes de las salas de máquinas, el éxito depende de la organización. La improvisación no funciona cuando se persigue una meta concreta.

A través de aplicaciones como Sworkit (que es gratuita) podrás diseñar el plan de trabajo equilibrado según el tiempo del que dispongas y las zonas clave.

“Los runners necesitarían un calentamiento de entre 10 y 15 minutos”, sostiene el doctor Zigor. Esta etapa debe ser progresiva para adaptar el sistema cardiovascular y muscular.

Luego comienza el ascenso al centro de la sesión. “Podrían ser series, cuestas, rodajes largos etc. Y por último una vuelta a la calma donde realizaremos un trote ligero para soltar los músculos y hacer estiramientos”, añade.

5 - Prepará una lista de música

Que suene la canción indicada en el momento adecuado puede convertir el sufrimiento en un desafío

Lo indica una investigación de la Universidad John Moores de Liverpool que estudió el rendimiento de un grupo de ciclistas con varios tipos de música.

Sus conclusiones: cuando los deportistas escucharon canciones más rápidas trabajaron más duro y disfrutaron más de la experiencia.

Por eso crear una lista con los éxitos que te hacen saltar en la pista de baile puede transformar por completo la experiencia deportiva.

martes, 14 de junio de 2016

Sólo el 65% de los adultos ejercita lo mínimo e indispensable

Un estudio indica que sólo el 72% de los hombres y el 59% de las mujeres cumple con el mínimo de 150 minutos semanales de actividad física moderada, recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).


¡A mover más las cachas!, podría ser el mensaje final de un estudio que muestra que sólo el 65% de la población adulta en Argentina, Chile y Uruguay cumple con el mínimo de 150 minutos semanales de actividad física moderada (como una caminata activa) que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La situación es más preocupante en las mujeres, que en los hombres. Ellos son más activos, alcanzando el 72%  los niveles mínimos requeridos de ejercicios. Pero, entre ellas, sólo el 59% lo hace. 

"Además, no sólo hacen menos actividad, sino que, además, las que practican tienen menor intensidad", explicó a la Agencia CyTA-Leloir Rosana Poggio, cardióloga y epidemióloga cardiovascular del Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria (IECS), autora principal del trabajo.

Otros grupos que hacen poca actividad física son los desempleados (56%), los jubilados (57%) y las personas a cargo de las tareas domésticas (53%). Por eso, el estudio concluye que es prioritario impulsar el ejercicio en el tiempo libre de las amas de casa y desempleadas, así como alentar a los empleados administrativos o de oficina para que concurran a su trabajo de un modo más activo, concluyeron los investigadores en la revista Global Heart.


El estudio indica que el traslado activo, o sea, el ir a trabajar caminando o en bicicleta, es más habitual entre los hombres y mujeres de menor nivel educativo (42%), trabajadores manuales (41 %) y mayores de 65 (42%).

Los resultados “constituyen una valiosa información para poder mejorar la efectividad de futuras intervenciones destinadas a incrementar el nivel de actividad física a nivel poblacional”, indicó Poggio.

Fuente: TN

lunes, 13 de junio de 2016

Hacer ejercicios en el trabajo, clave para rendir mejor

Clases en las que se combinan la educación postural y movimientos que evitan lesiones y tensiones, con la enseñanza de la técnica correcta para una buena respiración.
Social. La gimnasia laboral o gimnasia en el trabajo también es una instancia de socialización.

La gimnasia laboral es un conjunto de ejercicios realizados en la empresa durante el horario de trabajo, que se efectúa con la misma ropa de calle, ya que son movimientos de corta duración y no producen desgaste ni sudor excesivo. 
 
Se trata de un programa de acondicionamiento físico para instalar hábitos saludables entre los empleados, quienes así no sólo no reducen productividad, sino que pueden aumentar el rendimiento laboral.Movimiento 1 Estiramiento de glúteos. Con ayuda de una silla. El cuerpo está sostenido principalmente sobre una de las piernas, mientras la otra permanece flexionada y apoyada en su compañera.  Así, flexionar y bajar lentamente hasta 90 grados.
 
Con ella se pretende estimular a los empleados y evitar lesiones. Pero, sobre todo, corregir y educar en materia de posturas, teniendo en cuenta a la persona, el ambiente en el cual se desempeña y la o las máquinas con las que potencialmente cumple sus funciones. 
 
“Se enseña la forma adecuada de sentarse, la altura en el que debería estar el monitor y el mouse, la distancia a la que tienen que estar los materiales que se utilizan y aspectos como el modo en que deben manipularse cargas pesadas”, explica el profesor de Educación Física Adrián Navarro, de Synergo, un equipo que realiza esta y otras
disciplinas en empresas. Movimiento 2 Cintura escapular. De pie, con las piernas ligeramente abiertas. Movimiento de rotación anteroposterior (de adelante hacia atrás) de torso, con el complemento de una banda elástica tensionada. Recuerde que no debe flexionar los codos.
 
Más allá de que no es conveniente levantar una carga excesiva de peso, es importante que una persona sepa cuáles son los músculos que tienen que participar en la tarea y la forma en la que hay que agacharse o girar. “Uno se puede lesionar parado o sentado; cuando duerme, come o habla”, advierte Navarro.
 
“Estamos acostumbrados a las malas posturas. Entonces, las correctas resultan incómodas hasta que uno se acostumbra a ellas y las que terminan por resultarnos molestas son las inadecuadas”, revela y destaca que la respiración también cumple un rol importante en la gimnasia laboral.Movimiento 3 Músculos de la mano. Basado en la digitación. Es importante fortalecer estos músculos, así como los del resto del cuerpo. En este ejercicio, debe sostener la pelota con el dedo pulgar como apoyo fijo e intercalar el resto de los dedos suavemente.
 
Practicarla permite ser conscientes de cada parte del organismo y no sólo de la función de cada músculo en movimiento. “Es una actividad que hace falta dentro de las organizaciones actuales, pero no hay demasiadas empresas que puedan tener siempre un profesor. Lo ideal sería que los empleados realicen pausas activas cada dos horas y que tanto ellos como los empleadores sean conscientes de los beneficios a largo plazo”, afirma.
 
¿Nueva?
 
No se trata de una disciplina nueva, asevera el profesional. “En la Argentina no se la conoce todavía en profundidad, pero en realidad sus inicios se remontan al siglo pasado”, dice Navarro. 
 
En algunas concepciones, contempla mediciones, es decir, el diseño o la fijación de parámetros para evaluar los cambios en los empleados. Pero el objetivo primigenio es evitar lesiones en los trabajadores por el simple desarrollo de sus actividades laborales. Sin embargo, con el tiempo se le agregó un espíritu adicional: que tenga rédito para la empresa también porque se incrementa la motivación del empleado. 
 
Educar y corregir las malas posturas con la ayuda de un guía permite también que la persona pueda automatizar los movimientos adecuados. Además, la incorporación de buenas posturas se extenderá paulatinamente hacia afuera del ámbito meramente laboral, por lo que el empleado las tendrá en su vida cotidiana. Movimiento 4 Cintura escapular. En su silla de trabajo. Sentado, extienda los brazos y haga girar uno de los antebrazos hacia afuera y mantenga el otro hacia adentro.  Estos movimientos de rotación se llaman de “pronación” y “supinación”.
 
Esta “higiene postural” garantiza que la persona sepa cómo flexionar los miembros o extenderlos, por ejemplo, para recoger cosas o simplemente incorporarse de una silla.
 
En términos todavía más ambiciosos, el individuo podrá saber qué músculo o grupo de músculos está involucrado en cada uno de esos movimientos. 
Una respiración adecuada también acompaña y forma parte de esta especial forma de entrenamiento.
 
Se trata, en síntesis, de aprender a vivir bien, sin acostumbrarse o cronificar lesiones, dolores o tensiones. 
 
Porque el reposo no es siempre la mejor forma de descanso para el ser humano. 
 
La importancia de salir del sedentarismo
 
Según la última Asamblea Mundial de la Salud, que se realizó en Ginebra a fines del mes pasado, la mayoría de las enfermedades de los adultos y adultos mayores están relacionadas con trastornos crónicos, especialmente las patologías no transmisibles, como por ejemplo la diabetes o la hipertensión. 
 Movimiento 5 Músculos del cuello. Suavemente. Incline la cabeza sobre el hombro apoyando la mano sin presión. Unos 15 segundos tres veces de cada lado.
Estos males se pueden prevenir o retrasar mediante la adopción de comportamientos saludables a lo largo del ciclo de vida, incluyendo la actividad física. 
 
Salir del sedentarismo es posible y se puede empezar en el trabajo, porque una pausa no sólo no resta productividad, sino que suma motivación. 

Por Jesica Mateu

sábado, 11 de junio de 2016

Cómo hacer ejercicios en tu casa sin necesidad de aparatos

No se trata de ser el hombre con un cuerpo perfecto o la famosa mujer 10
de la película protagonizada por Bo Derek, sino de activar al organismo en
simples rutinas de ejercicios en la comodidad del hogar

Muchas de las investigaciones e informes científicos que hablan de los beneficios de hacer ejercicio, pero sólo la idea de comprar costosos equipos o pagar por un gimnasio desalienta a un gran número de personas, eso sin mencionar lo difícil de encontrar el tiempo dentro de nuestra agitada vida, tanto laboral como social.
Dejando de lado las estadísticas que busca determinar exactamente cuánto ejercicio se debe hacer, aquí te ofrecemos una serie de recomendaciones para que puedas comenzar a ponerte en forma sin gastar dinero y que puedes acomodar en cualquier momento en tu agenda.

Activar las pulsaciones

Los ejercicios cardiovasculares se basan en hacer movimientos para impulsar tu ritmocardíaco y aumentar la circulación sanguínea alrededor de tu cuerpo.
El servicio de salud pública en Reino Unido (NHS, por sus siglas en inglés) diseñó una rutina de ejercicios de 10 minutos sea para mejorar la condición de tu corazón (hay que recordar que es un músculo), perder peso, despejar la mente o simplemente mejorar la salud.
Saltar. Coloca tus pies en paralelo, separados levemente. Dobla un poco las rodillas e impulsate hacia arriba, estirando los brazos hacia arriba mientras saltas. Unas 15 repeticiones con intervalos de 15 segundos de recuperación.Hacer los ejercicios de manera regular también mejorará tu condición aeróbica.
Estrella. En posición similar al anterior ejercicio, salta abriendo piernas y brazos, como formando la imagen de una estrella. Unas 15 repeticiones con intervalos de 15 segundos de recuperación.
Sentadilla. Es un trabajo menos energético, pero que requiere de fuerza en las piernas. Con tus brazos extendidos hacia adelante o al costado, ve doblando las rodillas hasta formar un ángulo de casi 90 grados de tus muslos con el suelo. Es importante mantener la espalda derecha. Unas 10 repeticiones.
Pasos atrás. Parado y con las manos extendidas hacia adelante, mueve una pierna hacia atrás. Recupera la posición inicial y mueve la otra. Hazlo de forma constante y rítmica. Si deseas un poco más dificultad haz un leve salto mientras cambias de pierna. Unas 15 repeticiones con intervalos de 15 segundos de recuperación.
Burpee. Colócate en cuclillas con las manos en el suelo para comenzar. Extiende las piernas hacia atrás y regresa a la posición inicial. Luego salta hacia arriba con las manos extendidas por encima de la cabeza. Si es una rutina muy exigente no es necesario saltar. Unas 15 repeticiones con intervalos de recuperación entre 15 y 30 segundos.

Reforzando los músculos

Los trabajos de fuerza y resistencia te ayudarán a fortalecer sus músculos y a mejor tu movilidad.
Por lo general se pueden hacer un mismo sitio y no te harán sudar tanto como los ejercicios de trabajo cardiovascular, pero definitivamente mejorarán tu estado de forma y contribuirá a tu salud.
No es necesario tener pesas o elásticos para realizar estos ejercicios, ya que unas latas de frijoles o bolsas de arroz te pueden servir.
Flexiones. Coloca tus manos en el suelo en línea recta con tus hombros. Estira tus piernas completamente hacia atrás hasta formar un línea recta con tu espalda. Extiende tus brazos y luego dobla tus codos bajando tu cuerpo hasta dejarlo a unos cinco centímetros del suelo. Si encuentras que es muy difícil, puedes descansar tus rodillas en el suelo. 12 repeticiones
Tríceps. Siéntate en el suelo con tus piernas hacia adelante. Coloca tus manos en el suelo, dobla las rodillas y levanta la cadera del suelo. Dobla los codos para bajar el cuerpo y luego extiende los brazos. 12 repeticiones.
Bíceps. Agarra un objeto con algo de peso con una mano. De pie, extiende el brazo hacia abajo y en un sólo movimiento sube la mano doblando el codo. Haz el mismo movimiento unas 20 veces por cada brazo.
Hombros. Con el mismo objeto en la mano y el brazo extendido levántalo hacia adelante hasta ubicarlo por encima de tu cabeza. 12 repeticiones. Este movimiento se alterna con otro lateral en el que se colocan los brazos al costado y se elevan hasta la altura de los hombros.
Piernas. Para los trabajos de las piernas se utilizan las sentadillas explicadas anteriormente y el lunge (zancadas, desplantes, elongación). Este último se basa en colocar una pierna un paso por delante de la otra y partir de allí ir doblando las rodillas hasta alcanzar casi un ángulo recto en ambas piernas. Se mantiene el peso en los talones. Se recupera la posición inicial y se alterna las posiciones de las piernas.
Abdominales. Con la parte baja de la espalda en contacto con el suelo, las rodillas dobladas y las manos detrás de las orejas impulsa tus hombros hacia arriba por unos siete centímetros. Luego baja y repites el movimiento por unas 15 veces. No hagas presión sobre el cuello ni lo dobles.

Flexibilidad y balance

Los ejercicios que incrementan la flexibilidad del cuerpo ofrecen beneficios adicionales sin importar la edad que se tenga.
Mejorar la flexibilidad del cuerpo ayuda a prevenir lesiones, además de incrementar la movilidad de las personas. Foto: BBC Mundo
Mejorar la flexibilidad del cuerpo ayuda a prevenir lesiones, además de incrementar la movilidad de las personas. Foto: BBC Mundo.
Hacer de manera regular una rutina de este tipo de ejercicio te ayuda a prevenir lesiones y reduce el dolor de las articulaciones, además de mejorar el balance y la coordinación.
Yoga, pilates y taichi son algunas de las modalidades que estimulan la flexibilidad, de los cuales se pueden incorporar algunos movimientos básicos a la actividad física diaria en la casa.
Si bien este tipo de ejercicios no forma parte de los minutos que se recomienda se debe dedicar a una actividad física de intensidad moderada a la semana, el NHS resalta que una serie de estiramientos para incrementar la flexibilidad del cuerpo brinda beneficios adicionales al hacer otras rutinas de ejercicios, sean cardiovasculares o de fuerza.

Por La Nación