lunes, 13 de junio de 2016

Hacer ejercicios en el trabajo, clave para rendir mejor

Clases en las que se combinan la educación postural y movimientos que evitan lesiones y tensiones, con la enseñanza de la técnica correcta para una buena respiración.
Social. La gimnasia laboral o gimnasia en el trabajo también es una instancia de socialización.

La gimnasia laboral es un conjunto de ejercicios realizados en la empresa durante el horario de trabajo, que se efectúa con la misma ropa de calle, ya que son movimientos de corta duración y no producen desgaste ni sudor excesivo. 
 
Se trata de un programa de acondicionamiento físico para instalar hábitos saludables entre los empleados, quienes así no sólo no reducen productividad, sino que pueden aumentar el rendimiento laboral.Movimiento 1 Estiramiento de glúteos. Con ayuda de una silla. El cuerpo está sostenido principalmente sobre una de las piernas, mientras la otra permanece flexionada y apoyada en su compañera.  Así, flexionar y bajar lentamente hasta 90 grados.
 
Con ella se pretende estimular a los empleados y evitar lesiones. Pero, sobre todo, corregir y educar en materia de posturas, teniendo en cuenta a la persona, el ambiente en el cual se desempeña y la o las máquinas con las que potencialmente cumple sus funciones. 
 
“Se enseña la forma adecuada de sentarse, la altura en el que debería estar el monitor y el mouse, la distancia a la que tienen que estar los materiales que se utilizan y aspectos como el modo en que deben manipularse cargas pesadas”, explica el profesor de Educación Física Adrián Navarro, de Synergo, un equipo que realiza esta y otras
disciplinas en empresas. Movimiento 2 Cintura escapular. De pie, con las piernas ligeramente abiertas. Movimiento de rotación anteroposterior (de adelante hacia atrás) de torso, con el complemento de una banda elástica tensionada. Recuerde que no debe flexionar los codos.
 
Más allá de que no es conveniente levantar una carga excesiva de peso, es importante que una persona sepa cuáles son los músculos que tienen que participar en la tarea y la forma en la que hay que agacharse o girar. “Uno se puede lesionar parado o sentado; cuando duerme, come o habla”, advierte Navarro.
 
“Estamos acostumbrados a las malas posturas. Entonces, las correctas resultan incómodas hasta que uno se acostumbra a ellas y las que terminan por resultarnos molestas son las inadecuadas”, revela y destaca que la respiración también cumple un rol importante en la gimnasia laboral.Movimiento 3 Músculos de la mano. Basado en la digitación. Es importante fortalecer estos músculos, así como los del resto del cuerpo. En este ejercicio, debe sostener la pelota con el dedo pulgar como apoyo fijo e intercalar el resto de los dedos suavemente.
 
Practicarla permite ser conscientes de cada parte del organismo y no sólo de la función de cada músculo en movimiento. “Es una actividad que hace falta dentro de las organizaciones actuales, pero no hay demasiadas empresas que puedan tener siempre un profesor. Lo ideal sería que los empleados realicen pausas activas cada dos horas y que tanto ellos como los empleadores sean conscientes de los beneficios a largo plazo”, afirma.
 
¿Nueva?
 
No se trata de una disciplina nueva, asevera el profesional. “En la Argentina no se la conoce todavía en profundidad, pero en realidad sus inicios se remontan al siglo pasado”, dice Navarro. 
 
En algunas concepciones, contempla mediciones, es decir, el diseño o la fijación de parámetros para evaluar los cambios en los empleados. Pero el objetivo primigenio es evitar lesiones en los trabajadores por el simple desarrollo de sus actividades laborales. Sin embargo, con el tiempo se le agregó un espíritu adicional: que tenga rédito para la empresa también porque se incrementa la motivación del empleado. 
 
Educar y corregir las malas posturas con la ayuda de un guía permite también que la persona pueda automatizar los movimientos adecuados. Además, la incorporación de buenas posturas se extenderá paulatinamente hacia afuera del ámbito meramente laboral, por lo que el empleado las tendrá en su vida cotidiana. Movimiento 4 Cintura escapular. En su silla de trabajo. Sentado, extienda los brazos y haga girar uno de los antebrazos hacia afuera y mantenga el otro hacia adentro.  Estos movimientos de rotación se llaman de “pronación” y “supinación”.
 
Esta “higiene postural” garantiza que la persona sepa cómo flexionar los miembros o extenderlos, por ejemplo, para recoger cosas o simplemente incorporarse de una silla.
 
En términos todavía más ambiciosos, el individuo podrá saber qué músculo o grupo de músculos está involucrado en cada uno de esos movimientos. 
Una respiración adecuada también acompaña y forma parte de esta especial forma de entrenamiento.
 
Se trata, en síntesis, de aprender a vivir bien, sin acostumbrarse o cronificar lesiones, dolores o tensiones. 
 
Porque el reposo no es siempre la mejor forma de descanso para el ser humano. 
 
La importancia de salir del sedentarismo
 
Según la última Asamblea Mundial de la Salud, que se realizó en Ginebra a fines del mes pasado, la mayoría de las enfermedades de los adultos y adultos mayores están relacionadas con trastornos crónicos, especialmente las patologías no transmisibles, como por ejemplo la diabetes o la hipertensión. 
 Movimiento 5 Músculos del cuello. Suavemente. Incline la cabeza sobre el hombro apoyando la mano sin presión. Unos 15 segundos tres veces de cada lado.
Estos males se pueden prevenir o retrasar mediante la adopción de comportamientos saludables a lo largo del ciclo de vida, incluyendo la actividad física. 
 
Salir del sedentarismo es posible y se puede empezar en el trabajo, porque una pausa no sólo no resta productividad, sino que suma motivación. 

Por Jesica Mateu

No hay comentarios.:

Publicar un comentario