Los meses de calor son los más temidos por muchos runners
ya que el calor aprieta y es un inconveniente para sus entrenamientos. Muchas
veces no es posible elegir las horas más frescas del día (el amanecer y el
atardecer) para salir a entrenar, y hay días en los que incluso esas horas son
muy calurosas y pueden poner en peligro nuestro rendimiento y nuestra salud.
¿Qué podemos hacer si queremos seguir manteniéndonos en
forma durante los meses de verano aunque no salgamos a correr? Aquí tienes
algunas sugerencias que te ayudarán a mantener tu capacidad aeróbica en los
meses de más calor.
"Tunea" tu entrenamiento en la cinta
Obviamente, la primera sugerencia será entrenar en un sitio
cerrado y refrigerado, como la sala de un gimnasio. Entrenar en la cinta puede
sonar a "castigo divino" para muchos corredores, pero mejor pasar un
par de meses al año sintiéndonos como hámsters corriendo en una rueda que poner
en riesgo nuestra salud.
De todas formas, entrenar en la cinta no tiene por qué ser
tan aburrido como te lo estás imaginando: en lugar de realizar tiradas largas
mirando a la pared o al espejo que tengas delante, puedes optar por entrenamientos
más cortos con una mayor intensidad y aprovechando la posibilidad que nos da la
cinta de jugar con las distintas inclinaciones.
El entrenamiento por intervalos en cinta es otra de las
posibilidades que tenemos para que el entrenamiento indoor no se nos haga
eterno: al mantener una misma velocidad durante todo el intervalo, la cinta nos
obliga a un mayor esfuerzo que quizá no llegaríamos a hacer corriendo al aire
libre (al final del intervalo te empiezas a cansar y vas reduciendo la
velocidad, mientras que en la cinta tienes que mantenerla).
Aprovecha para introducir nuevos deportes
Y es que correr no es solo correr: otro tipo de
entrenamientos pueden ayudarnos a ser mejores corredores y algunos, como el
entrenamiento de fuerza, se hacen indispensables para ser corredores completos.
La natación, que por otra parte es perfecta para los meses
de verano, puede ser una gran ayuda a la hora de mantener un buen nivel
aeróbico y de fondo, y también para combinarla con la carrera durante todo el
año. Una buena técnica en natación no solo nos ayudará a tonificar todos
nuestros grupos musculares, sino que si lo acompañamos de una buena cadencia de
respiración nos beneficiará mucho cuando bajen las temperaturas y volvamos a
hacer kilómetros.
El ciclismo es otro de los deportes que no podemos olvidar a
la hora de entrenar en los meses de calor: las largas salidas en bicicleta, ya
sea en montaña o por carretera, nos ayudarán a mantener nuestra resistencia
aeróbica al mismo tiempo que tonificamos piernas y glúteos.
Ahora eres un corredor, pero imagina que el ciclismo y la
natación te acaban enganchando y terminas proponiéndote un pequeño nuevo reto
como un triatlón súper sprint para el año que viene (las distancias son muy
asequibles, sobre todo partiendo de una buena base como runner).
Recuerda que lo importante es que, ya sea en verano o en
invierno, mantengas la actividad deportiva como parte de tu día a día, integrándola
en tu rutina habitual.
Y tú, ¿qué haces cuando hace demasiado calor para salir a
correr?
Fuente: www.vitonica.com

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